Dimensiona tu entorno
Cómo se traduce el número de usuarios, la concurrencia y las aplicaciones en los recursos del entorno, y cuándo pasar a multiservidor
Dimensionar un entorno es traducir tres cosas en recursos: cuántos usuarios tiene, cuántos trabajan a la vez y qué aplicaciones usan.
Qué determina el tamaño
- Usuarios concurrentes: lo que marca la carga es cuántos usuarios trabajan a la vez, no el total de usuarios dados de alta.
- Perfil de las aplicaciones: no consume igual un puesto de ofimática ligera que uno con un ERP exigente. A más peso de las aplicaciones, más recursos por usuario.
La recomendación de la plataforma
Al desplegar, te proponemos un dimensionamiento de partida según los usuarios y las aplicaciones previstas. Es un punto de partida sensato: lo aceptas o eliges otra configuración. Con aplicaciones exigentes, conviene probar con un grupo y vigilar el uso real antes de generalizar.
Un servidor o varios
Un entorno empieza con un servidor. Cuando la carga crece, añades servidores y el entorno pasa a multiservidor.
- Los usuarios se reparten entre los servidores mediante un balanceador de carga, que distribuye las sesiones.
- Así sumas capacidad sin rehacer el entorno: creces a medida que crece tu cliente.
Ajusta cuando cambie la carga
El dimensionamiento no es definitivo. Ajustas los recursos del servidor desde la suscripción de Servidores asociada al entorno, o añades servidores, según evoluciona la demanda y sin empezar de cero. El número de usuarios que pueden entrar a la vez lo controlas desde la sección Licencias de la suscripción de Escritorio Remoto.
Plantillas para repetir
Si montas entornos parecidos para varios clientes, las plantillas de servidor te permiten reutilizar una configuración base y desplegar entornos consistentes, sin rehacer el trabajo cada vez.
Dónde seguir
- Quién se conecta y cómo: Modos de conexión y permisos.
- Desplegar un servidor adicional, montar el balanceador o crear plantillas: How-to.
