Dimensiona tu servidor
Elige CPU, RAM y disco según la carga de tu cliente. Empieza ajustado y escala en caliente cuando crezca
Dimensionar un servidor es decidir tres cosas: cuánta CPU, cuánta RAM y cuánto disco necesita la carga de tu cliente. No tienes que acertar a la primera: ajustas el tamaño cuando haga falta, sin reinstalar.
📘 La idea clave
Empieza con lo que pide la carga, no con lo que crees que pedirá algún día. Pagas por consumo y escalas en caliente, así que sobredimensionar de entrada solo encarece la factura.
Las tres piezas
vCPU — la potencia de cálculo, sobre procesadores Intel Xeon. Más vCPU significa más capacidad para procesar en paralelo.
RAM — la memoria de trabajo. Marca cuántos procesos y cuántos datos maneja el servidor a la vez sin tirar de disco.
Disco — el almacenamiento. Partes de un disco de sistema NVMe (desde 60 GB) y añades discos de datos según necesites; cada uno incluye backup.
Eliges combinaciones desde 1 vCPU / 1 GB hasta 32 vCPU / 128 GB.
El equilibrio entre CPU y RAM
No todas las cargas piden la misma proporción. Un servicio que calcula mucho necesita más CPU; uno que mueve muchos datos en memoria — una base de datos, por ejemplo — pide más RAM. Por eso las tallas combinan ambas en distintas relaciones, de 1:1 a 1:4 o más: eliges la que encaje con tu carga, no simplemente "más de todo".
Cómo elegir según la carga
Un punto de partida orientativo, según para qué uses el servidor:
Servicios ligeros (DNS, proxy, microservicios)
1 vCPU / 1–2 GB
Web, CMS o apps pequeñas
1 vCPU / 4 GB
ERP, CRM y aplicaciones de negocio
2 vCPU / 4 GB
Bases de datos, SQL Server
4 vCPU / 8 GB
Virtualización o cargas pesadas
8 vCPU / 16 GB
Analítica y grandes volúmenes
16 vCPU / 32 GB
SAP o bases de datos exigentes
32 vCPU / 128 GB
En un ERP, además, el número de usuarios marca el tamaño: a más usuarios concurrentes, más CPU y RAM. El catálogo completo de tallas está en Detalles.
Empieza ajustado y escala
Cuando un servidor se queda corto, le añades CPU, RAM o disco en caliente, sin reinstalar ni migrar nada. Ampliar el disco no para el servidor; reducirlo es más delicado y conviene planificarlo (lo tienes paso a paso en How-to).
Así trabajas: arrancas con la talla que pide la carga hoy y la haces crecer al ritmo del negocio de tu cliente.
Siguientes pasos
Elige el sistema operativo en Imágenes y aplicaciones.
Diseña la conectividad en Redes del servidor.
Crea tu primer servidor con el Inicio Rápido
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